Este articulo recopila alguanas conclusiones que se sacaron después de realizar un análisis de discurso de los panfletos de sindicatos entregados el primero de mayo y de algunas entrevistasa profundiad a los autores de dichos pasquines.

Por un lado pudimos observar que el total de los pasquines esta abiertamente en contra el gobierno de Uribe, específicamente dentro de los 7 panfletos existen 89 alusiones contra el gobierno en curso. También podemos observar que aquellas coaliciones sindicales que están en contra de USA coinciden con el rechazo al TLC, cuestión bien ejemplificada en el siguiente párrafo tomado del panfleto de SINTRAINCODER: “Estados Unidos a emprendido una nueva afrenta contra la institucionalidad del sector agropecuario, sus trabajadores y, peor aún, contra las comunidades rurales, que no se debe a otra cosa sino al arrodillado cumplimiento de las órdenes impartidas por el vil gobierno norteamericano pro parte del gobierno de Uribe, en el sentido de acomodar el aparato estatal para la entrada en vigencia del corrosivo TLC”.

De la totalidad de los panfletos 6 coinciden en que la lucha o el rechazo al gobierno en curso se debe en gran medida a las leyes y medidas que este a tomado durante su periodo, resistiendo a la privatización de las empresas, al TLC, al plan Colombia, a su política de Seguridad democrática, a la ley de transferencias y a la ley de justicia y paz. Relacionándolo con las entrevistas realizadas podemos observar que están coinciden en este planteamiento, como se puede ver en al entrevista realizada a un sindicalista de la junta directiva de la CUT encargado de la edición e imprenta e panfletos. “ No podemos permitir que las empresas publicas sean privatizadas ya que… ¿como te digo?… por que finalmente ese es el patrimonio nacional que se esta vendiendo a terceros, multinacionales… eso es uno de los mensajes que queremos trasmitir en los comunicados de la CUT para que la gente se resista y no permita que sigamos vendiendo nuestro patrimonio”. Los panfletos, boletines o chapotes tienden a mostrar información veraz y precisa de los sindicatos. Al ser un producto comunicativo discutido no se presta a distorsiones por lo menos entre quienes lo redactan (codificador), y el mensaje en sí mismo.

Los sindicatos reconocen el valor del “boletín” por ser un sistema de información eficaz y por ende no están de acuerdo con expresiones despectivas como “panfleto” las cuales deslegitiman el labor de comunicación entre las directivas del sindicato y la base del sindicato; y el sindicato y la sociedad.

La coherencia entre el producto escrito y el contenido general del análisis se encuentra, por una parte, en que la categoría más extensa y diversa sobre la lucha, trata sobre las políticas específicas especialmente relacionadas con los temas laborales, además de incurrir en amplias reivindicaciones sociopolíticas y económico-laborales especificas.

No obstante puede hacerse la salvedad de que por el hecho de que en la entrevista no se tiene el mismo tiempo y disposición con el que se cuenta para la elaboración de un discurso escrito, y que como “En los diferentes sindicatos existen diferentes personas encargadas de eso. No hay una persona en particular, designada para escribir” existe un margen de error debido a la disociación entre el individuo productor y el producto, sin embargo las ideas generales de los sindicatos como pertenecientes a una clase social determinada están siempre patentes, es decir aunque no se pueden verificar las particularidades de cada unidad de análisis si es posible extraer una apreciación general de la colectividad.

Observamos que el análisis de discurso de las entrevistas son más enfáticas en defender los derechos de los trabajadores, los derechos laborales y la estabilidad laboral como solución; por su parte, el análisis de discurso de los panfletos reflejan muchos más aspectos como: privatización, Tratado de Libre Comercio (TLC), estatuto laboral y de pensiones, ley de transferencias, Plan Nacional de Desarrollo (PND), seguridad democrática. De igual forma muestran soluciones como acuerdo humanitario, garantías laborales entre otras. Los panfletos abarcan más aspectos que las entrevistas ya que estas últimas son más específicas.
Cuando se realizan las entrevistas, las personas tienden a ser más precavidas con los comentarios o alusiones que se hacen hacia Uribe como persona o incluso el gobierno, mientras que en los panfletos son más explicitas las alusiones de tipo Ad Hominem donde señalan un claro abuso del poder, la ineficiencia y la corrupción de su gobierno y claros nexos con los paramilitares